Relación del debate entre los aspirantes a la Dirección de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y de lo que los asistentes les dijeron ahí

Este semestre hay cambio en la Dirección de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. El proceso de sucesión es notorio por antidemocrático. Como intento de respuesta a esto, varios profesores organizaron un debate público entre los aspirantes a ocupar este puesto, el más alto dentro de la Facultad. Lo que sigue es mi relación de lo que vi y oí en dicho evento. Al final incluyo las impresiones de tres personas que asistieron.

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Sin temor a exagerar, esta es la peor foto del mundo. De izquierda a derecha y allá hasta el fondo: el Dr. Carlos Oliva, la moderadora del evento y el Dr. Pedro Serrano.

Los días pasados aparecieron pequeños anuncios en la Facultad que convocaban a un debate entre aspirantes a la Dirección el jueves 9 a las 10 en el Jardín de los Cerezos. Hoy en la mañana había varios anuncios, más largos, que convocaban a la misma hora pero en el Salón de Actos. Cuando llegué, a las 10 en punto, el Salón estaba casi vacío, salvo un puñado de académicos hablando entre sí y unos cuantos jóvenes dispersos. Yo me senté atrás junto a un hombre discreto que solo tomaba notas en silencio, a ver si algo se me pegaba.

Aunque la convocatoria al debate era abierta para todos los aspirantes a la Dirección de la Facultad, al llegar solo noté en la mesa dos micrófonos y dos papeles para dos nombres: Dr. Carlos Oliva Méndez y Dr. Pedro Serrano. Solo estos dos candidatos decidieron presentarse ante la comunidad.

Poco a poco se fue llenando el recinto. Noté que los académicos solían llegar solos y los estudiantes en grupo. También vi que los jóvenes estaban leyendo cada uno su copia de una hoja. Vi que uno de ellos las repartía así me levanté a conseguir una: era un comunicado. El joven que me lo dio, Cario, me dijo: “La vamos a hacer de pedo ahorita por la convocatoria súper cerrada…varias cosas que están muy mal.” El texto está firmado por: “Estudiantes de los Colegios de Pedagogía, Desarrollo y Gestión Interculturales, Estudios Latinoamericanos, Letras Hispánicas, Historia, Filosofía y Geografía; Organizaciones, Colectivos y Proyectos Estudiantiles.”

Al señor de las notas no pareció agradarle que me estuviera levantando. Necesito ser más discreto si quiero durar en esto.

Lo previo a la discusión.

Para cuando la académica que fungió de moderadora se sentó en la mesa entre los dos candidatos y empezó a hablar, eran las 10:17 y el Salón de Actos estaba completamente lleno. Yo estimo que al menos 4 de cada 10 asistentes eran alumnos de la Facultad, la mayoría de ellos parados junto a las paredes porque ya no había asientos. La comunidad estudiantil, a la que se le tacha de “apática”, llenó por completo un evento al que solo se presentaron dos (2) aspirantes a la Dirección.

La moderadora dijo que el evento lo preparó un grupo de académicos que creen en la “democracia participativa” y la “inclusión social”, porque esta sería la única oportunidad para dar voz a todos los que tengan un “legítimo interés” en la Dirección antes de que se el Rector escoja la Terna (los 3 aspirantes “finalistas”, por así decirlo) el lunes 13 [CORRECCIÓN: será el 23 de febrero]. Explicó que después de esto la Junta de Gobierno solo “consultará” a la comunidad sobre estos tres candidatos, elegidos por una sola persona.

Después dio algo de contexto: esta fue la cuarta vez que se hace un ejercicio de este tipo en la Facultad, la primera fue por instancia de Adolfo Sánchez Vázquez y Luis Villoro, quienes dijeron que “solo con acciones incluyentes podría la UNAM entrar en el Siglo XXI.” Añadió que la invitación a los aspirantes salió el viernes y que “algunos declinaron.” No obstante, “creemos que este es un acto que mira a futuro y lo seguiremos haciendo.”

Explicó las reglas: el primer aspirante habla por 15 minutos, después se dan 15 minutos para preguntas y respuestas y se repiten los dos pasos anteriores con el segundo candidato. Tras eso se pasa a la votación (simbólica) en urnas, a condición de identificarse como parte de la Universidad. Ya si había tiempo al final y así lo querían los asistentes podían quedarse un rato más a discutir, al cabo que teníamos el espacio asignado hasta las 12.

Las cosas no pasaron exactamente así.

Antes que nada, la comisión organizadora del evento le permitió a dos estudiantes (Cario, del Colegio de Estudios Latinoamericanos, y Priscila, de Desarrollo y Gestión Interculturales) que leyeran el comunicado que Cario había estado repartiendo. Añadieron que eran estudiantes que se habían estado reuniendo desde hace varios meses en torno a varios temas que afectan la vida en la Facultad, como “el tema de género, los cambios en los lineamientos…” y que, además, iban a formular una “agenda propia” para atender los problemas de la comunidad estudiantil y que exigirán que la siguiente administración cumpla.

Mientras hablaban, los estudiantes seguían la lectura en sus propias copias. Algunos académicos mostraban interés, pero a la gran mayoría se les notaba el tedio de tener que oír a los chavos. Al final, todos los jóvenes aplaudieron, pero solo unos cuantos profesores hicieron lo mismo.

Primera presentación: Dr. Carlos Oliva, Filosofía.

A las 10:27 la moderadora presentó al primer aspirante que habló, el Dr. Carlos Oliva, del Colegio de Filosofía. De su presentación rescato que, como ejemplo de su dedicación y entrega, se citaron las 32 tesis de licenciatura y las 17 de posgrado que ha dirigido. Entonces nos llegaron a los de la fila de atrás copias del comunicado, que al principio solo se había repartido entre los estudiantes. El Dr. Oliva se detuvo un momento a aclararle que sí había mencionado su nivel SNI II a un profesor que no oía bien. Hubo aclaraciones así varias veces durante el evento.

Con su voz apacible (de profesor, inmediatamente se nota) empezó su discurso: primero, mencionó el lugar central de la UNAM en la lucha contra la ignorancia, el racismo, el clasismo y el abuso de Poder en nuestro país; luego, habló de la autonomía, a la que definió como la lucha por resistir los dictados sobre cómo vivir nuestras vidas que formula todo tipo de Poder, dijo que es algo que “subyace a lo nacional y a las identidades” y que, en este sentido, el propósito de la Universidad gira en torno a crear mujeres y hombres que puedan “servirse radicalmente de su propio pensar.”

Pasó entonces a dar su balance sobre la situación actual de la FFyL: declaró que se haya en medio de una crisis (esta es una valoración muy común en la Facultad, especialmente entre los académicos), cuya causa principal es “la vulneración cotidiana de su autonomía.” La Facultad, diseñada para una población de 3 mil estudiantes, hoy atiende a más de 10 mil: “Estamos hacinados.” Apenas recientemente comenzó un proceso de remodelación, mal planeado. Recalcó este punto con el hecho de que a nuestra Facultad asisten alrededor de 10,300 alumnos, mientras que en toda la Universidad Iberoamericana, en todas sus carreras, están inscritos alrededor de 10,100. “Esto es hacinamiento, por eso hay que cambiar.”

No solo eso, sino que además describió una política deliberada de desmantelamiento de los cuerpos colegiados, que ha llevado a que hoy no haya comités que auxilien las decisiones administrativas, tales como la contratación de personal o el uso del presupuesto. Esto, señaló, socava la comunidad y hace imposible la verdadera autonomía.

Habló de cómo la Facultad ha abandonado las tareas de formar licenciados y atacar la deserción escolar, así como la de incorporar a sus académicos a la investigación, lo cual se nota en la falta de publicaciones (de difusión, académicas, de cualquier tipo) en la FFyL. Resaltó que, para que la autonomía pueda existir en términos prácticos y democráticos, debe de desaparecer la tendencia a concentrar el Poder en facciones y grupos dentro de la Facultad.

Entonces dio su primera propuesta: crear un Departamento de Personal que conforme e impulse los cuerpos colegiados.

Tocó un punto controversial: el Auditorio de la Facultad [ya antes he escrito sobre el conflicto al respecto]. Dijo que “el Auditorio Justo Sierra, llamado Che Guevara por muchos miembros de la Facultad” , debía tratarse desde la realidad actual y no desde “los tiempos legendarios…de que venía Cortázar y venía tal y tal.” Dijo que el tema se vincula con el de los espacios tomados en la Facultad, pues el Auditorio no es el único, y que estos se deben de “democratizar” y que solo así sería posible una “cogestión” del Auditorio, el cual, expresó, debe de remodelarse y seccionarse en salones, bibliotecas y un comedor, para que sea “un verdadero Anexo, porque la palabra ‘anexo’ significa ‘que está al lado’” (varios reímos, pues el Anexo de la FFyL está lejísimos). Luego añadió que, en su opinión, había que apoyar a la comisión de negociación del Rector sobre el Auditorio, en la que se debía de exponer el interés de la Facultad en ese espacio.

De eso siguió a otro punto: el hecho de que no hay espacios en la Facultad donde los alumnos se puedan sentar a trabajar. Dijo que en el espacio que actualmente ocupa el Auditorio podrían construirse varios de estos “cubículos.”

Dio su segunda propuesta: crear una “verdadera extensión académica” en la Facultad.

Esto implica separar esa función del Departamento de Publicaciones y que sea la Secretaría Académica la que se encargue de coordinar las áreas de Extensión, Publicación y Bibliotecas, esto es, que la difusión sea independiente, con poderes “reales, fácticos” y no sujetos a grupos de Poder.

Su tercera propuesta: crear una División de Investigación.

Dijo que la política actual de separar posgrado y licenciatura es “hacernos un gran college” y poner un “muro” entre la Facultad y la Investigación, lo cual le parecía insensato, ya que la FFyL es la Facultad “más internacional” de la UNAM, atiende a 15 de los 40 posgrados de la Universidad y es de donde han salido los Institutos más importantes en las Humanidades. Por todo esto, declaró que se debe promover la investigación en la Facultad e incluso impulsar la creación de nuevos Institutos, pero que es importante que, para esto, se promuevan centros de investigación desde la docencia. Esto es importante, agregó, porque en la Facultad confluyen muchas disciplinas distintas, lo que da pie a un caldo de cultivo académico “muy potente.”

Expresó que la Dirección de la Facultad debe de ser mucho más “administrativa” y “menos crática, casi teocrática en los últimos años.”

Anunció que subiría su plan de trabajo a internet para que pudiéramos consultarlo.

Por último, volvió al tema del Auditorio y dijo que, a su modo de ver, a la Facultad le quedaban dos alternativas: o bien seguía por la vía de la inercia y el deterioro, no solo académico, sino físico y material de las instalaciones (“hay filtraciones de agua…algunos luego decimos que la Facultad se va a caer antes que el Che…”), o bien se daba la “opción autoritaria”, que es que entre la policía. “Este Rector,” concluyó, “ha manifestado que deben agotarse todas las vías para que lo usen todos los universitarios.”

Preguntas y comentarios al Dr. Oliva.

A las 10:42 se comenzó a ceder el micrófono para las preguntas y comentarios de los asistentes. A continuación presento el nombre con el que se identificaron, con el que los conozco o simplemente el que oí usado para con ellos, su procedencia declarada o aparente y un breve resumen (imperfecto y fuera de contexto) de lo que dijeron. Con gusto añadiré las precisiones que quienes estuvieron en el evento quieran hacerle a lo que aquí anoto.

Blanca Estela Treviño, académica: comenzó con decir que, aunque entiende que los cuerpos colegiados están fracturados, “los que hemos estado en ellos hemos sido elegidos por la comunidad, no impuestos. No se puede pasar por el mismo rasero a todos.” Añadió que era interesante “lo de la difusión” y que algo que era muy cierto y por lo que había que luchar es que “nos han desplazado”, puesto que “no hay posgrado si no hay licenciatura”, “hay que pedir trato igualitario” porque “aquí sucede mucha investigación.”

Sobre el Auditorio, comentó que es un problema que no solo afecta a la Facultad sino a toda la comunidad universitaria, “muchos consejos técnicos de otras facultades se han manifestado al respecto”, “es importante que no se sientan excluidos del proceso.”

Roxana, estudiante del Colegio de Estudios Latinoamericanos: señaló que la propuesta de seccionar el Auditorio es “parte de la razón de esté ocupado”, ya que originalmente se tomó porque existía la propuesta de desmembrarlo. Dijo que es importante que exista un espacio del tamaño de un Auditorio para la organización de la comunidad y también para la investigación, “que tanto nos preocupa.” Respecto a los espacios ocupados, comentó que es cierto que el Auditorio no es el único, “también está esta sala, aquella sala y aquella otra sala”, dijo mientras señalaba hacia los cuartos de eventos de la planta baja de la Facultad, que rodean el Salón de Actos, pues esas salas están cerradas y solo pueden usarse si se pasa por filtros desconocidos para la mayoría. Propuso que se creara una libreta abierta para el uso de esos espacios.

Sobre el punto del comedor, le recordó a los asistentes que ya tenemos un comedor: la cafetería concesionada. Expresó que habría que buscar democratizar ese espacio y que los precios sean accesibles, como en la Universidad Autónoma Metropolitana. Añadió que la democratización de ese espacio era urgente, pues su situación actual daba pie a situaciones como que el semestre pasado haya habido una fuga de gas, de la cual solo se supo por rumores.

Añadió que le parecía una contradicción hablar de autonomía y sugerir la entrada de los cuerpos de seguridad. Este comentario causó muchos murmuros. Un señor, ya maduro, sentado al lado de mí repitió “No es un territorio aparte, no es un territorio aparte” con enjundia.

Concluyó con que es necesario aumentar la matrícula, pues tenemos un movimiento muy grande de rechazados y que, aunque es cierto lo del hacinamiento, también había que reconocer que tenemos muchos espacios no aprovechados.

Miguel Ángel, tesista del Colegio de Estudios Latinoamericanos: aclaró que quería hablar de la comunidad “en sentido endógeno.” Señaló que a él, en lo personal, siempre le ha preocupado la falta de transparencia en el presupuesto. En la página de Transparencia UNAM puede verse que a la Facultad se le destinan cientos de millones de pesos, pero no sabemos en qué se gastan, no sabemos cuánto gana la Directora ni qué carro usa y que, dada la corrupción rampante en el país, esto da pie a muchas sospechas.

Dijo que el tema del Auditorio es tan controversial como lo del muro de Trump, pues tan pronto se menciona todo mundo se levanta a decir su opinión. Agregó que su organización ha intentado llevar a cabo eventos en dicho lugar, pero que siempre les dan largas y les prometen que podrán hacerlo en 6 o 4 meses, “si nos va bien, en 2.”

Carlos, trabajador de la Biblioteca: este hombre, que estuvo sentado en un asiento en una esquina del Salón desde antes de que iniciara el evento, dijo que el proyecto del Dr. Oliva se olvidaba por completo de los trabajadores de la Facultad. Le pidió que los integre, ya que su agenda laboral (piden medias plazas, entre otras cosas que, dijo, les ayudarán a dar un mejor servicio a la comunidad de la Facultad) no se atendió durante esta administración, “yo no sé si por falta de tiempo o por qué. La verdad, no me quiero meter en por qué.”

Expuso que había hecho entrega de un dictamen de la Dirección General de Bibliotecas, que data de 2010, el cual se elaboró por presión de los trabajadores de la Biblioteca y que “hemos impulsado que se tome en cuenta.” Según este dictamen, las colecciones que hay en la Biblioteca requieren un espacio de 11,109 m², pero en realidad están amontonadas en un espacio de 3 mil. “Si se construyen nuevos edificios, ¿por qué se deja de lado la Biblioteca? ¿Por qué dejar de lado el corazón de la Facultad? Es lo que la nutre.”

Señaló además que era indispensable hacer el inventario de los libros en la Biblioteca, pues era muy común que el catálogo electrónico diga que hay libros que en realidad no están. Finalizó diciendo que venían de una reunión académica donde se habló de gastos, pero no se tomó en cuenta a los trabajadores.

Nohemí, académica: solo comentó que es muy importante la rendición de cuentas, acostumbrarnos a exigirla y a practicarla nosotros mismos.

Marcela, académica: empezó refiriéndose a que la asistencia nutrida a este evento muestra la necesidad de la comunidad de espacios en donde poder expresar diferencias y pensar qué es lo Común, de lo que pasó a su primera pregunta: “¿Qué es lo Común para ti, Carlos?”

Después, dijo que ha notado que cuando alguien llega a la Dirección la comunidad se vuelve su enemiga, lo cual no permite avanzar y se vuelven administraciones muy autoritarias, “eso hace daño.” Preguntó: ¿Cómo articular a la Dirección con la comunidad en un plan no solo de trabajo sino de “dialoguicidad”?

Su tercera pregunta: ¿Cómo ves la transición entre las formas tradicionales de construir y reproducir el saber y los nuevos lenguajes? Añadió que “no nos dan las claves del Wi-Fi” y que en alguna ocasión se negaron a dárselas con la excusa de que “las iban a usar.” Dijo además que los profesores se ven obligados a traer sus propios proyectores y demás equipo para dar clase.

Priscila, estudiante de Desarrollo y Gestión Interculturales: dijo que estaba muy bien que hubiera este tipo de espacios, pero que era una lástima que faltaran candidatos. Luego pasó a hablar sobre un tema que nos interesa a todos: la lamentable situación de los baños en la Facultad. Invitó a los académicos ahí presentes a que visiten los baños que tienen que usar los estudiantes. Esto provocó risas, por lo que continuó más enervada: nos instó a fijarnos a qué horas están cerrados los baños (suele ser a horas pico), “eso es no tener dignidad”, acusó que ahí se ven los verdaderos intereses de los que hacen política en la Dirección de la Facultad.

Luego expuso el problema de la carrera de Desarrollo y Gestión Interculturales, la cual todavía no cuenta con un Colegio propio dentro de la estructura administrativa de la Facultad. Dijo que cuentan con una carta de la Abogada General de la Universidad en la que aclara que esa carrera tiene pleno derecho a ser un Colegio y que lo único que falta es una firma de Gloria Villegas, la directora actual, “y eso es voluntad política.”

Insistió varias veces en que esto no es un juego, que son problemas muy serios y que nos afectan a todos.

Antes de darle la palabra a la siguiente participación, la moderadora intervino para explicar que las risas durante la exposición anterior no fueron despectivas, sino que se dieron porque los profesores también usan esos baños. Priscila respondió que ella pensaba que había baños aparte para los académicos. La moderadora respondió que sí, pero que esos también… todos los profes comenzaron a reír y a murmurar, incluida ella.

Griselda, académica: felicitó al Dr. Oliva por hablar de las tareas de la Dirección y dijo que era lamentable que hubiera direcciones no transparentes y no colegiadas.

Coincidió con que faltan espacios para solventar las necesidades básicas, como un comedor, baños y “la libre circulación por nuestros pasillos”: “no puede ser que a pie de escalera tengamos que satisfacer el hambre… con todo lo que esto implica.” (Segura referencia a los puestos de dulces, aguas y comida que se han asentado al interior de la Facultad desde hace varios años).

Dijo que la propuesta de crear nuevos espacios da pie a que la Biblioteca sea el nodo que los articule. Agregó que, aunque la condición de los espacios “parece aleatoria”, en realidad denota la descomposición de la vida académica, de la convivencia, la posibilidad de diálogo, etc.

Terminó con decir que, aunque sabemos que hay mecanismos institucionales para hacer uso de los espacios, es necesario “crear espacios alternos, abiertos al diálogo y a la comunicación.”

Beatriz, estudiante del Colegio de Estudios Latinoamericanos: preguntó cuáles serán los mecanismos para atender la violencia de género en la Facultad. Señaló que ese tema es “tabú”, especialmente en espacios donde se trata con directivos, pero insistió: “¿va a ser por medio de la ineficiente Comisión de Género de la que se enorgullecen tanto? ¿O va a ser por medio del ineficiente Protocolo del que también se enorgullecen?” Preguntó si esto sería parte de la “transición democrática”, lo dijo entre risas, de la que habla el Dr. Oliva y preguntó si se trabajará con los espacios e iniciativas que ya han creado las estudiantes para atender este problema, “porque no nos hemos quedado ahí sentadas.”

Concluyó con preguntas acerca de la accesibilidad para discapacitados. Dijo que nuestra Facultad es inaccesible y que este problema no se atiende porque hay “una cultura de discriminación.” Añadió que los profesores no están capacitados para atender a estudiantes sordos o ciegos.

Repuestas del Dr. Oliva.

El primer aspirante comenzó a hablar por segunda vez a las 11:13, más de media hora después de que iniciaran las preguntas, que supuestamente debían durar solo 15 minutos. En esto se nota la urgente necesidad que tiene la comunidad de la FFyL de expresar sus opiniones y problemas, que contrasta con lo cerrado, conservador y autoritario de nuestro modo de gobierno y sucesión.

Antes que otra cosa, dijo que ya no subirá su proyecto hoy, pues lo cambiará y añadirá cosas que oyó en la reunión.

Sobre el tema de los cuerpos colegiados, habló de un caso en el que les llegó un asunto ya terminado y de otro en el que el cuerpo trabajó de modo completamente secreto y cerrado. Añadió que en el área de publicaciones no hay cuerpo colegiado. A esto le siguió un breve intercambio con la Dra. Treviño.

Luego, dijo que él no había propuesto que entrara la policía, pero que tampoco estaba de acuerdo en dejar que “la inercia lo solucione”, esto es, explicó, dejar que el Auditorio se caiga a pedazos. Insistió en que “se tiene que construir una solución en comunidad.”

Sobre la Biblioteca, dijo que no solo nosotros, sino también los libros están hacinados.

Respecto de “la relación entre analogía y digitalización”, comentó que eso se aprende en la Biblioteca, por lo que esta debía de estar en buen estado.

“Lo de los baños da para un memorial de agravios”, añadió que era muy cierto lo que se decía al respecto.

Del tema de la corrupción, señaló: “borrón y cuenta nueva es algo que también daña a las comunidades” y que se debe señalar dónde ha habido corrupción.

Sobre las cuestiones de género y discapacidad, indicó su voluntad de integrar a la comunidad y a los alumnos.

Entonces comentó que él había sido estudiante desde 1992 y que nunca había visto un distanciamiento con el Sindicato como el que hay actualmente.

Para finalizar, dijo que, para él, lo Común es la autonomía, que es el autogobierno, que significa que los cuerpos colegiados y los Colegios deben ser independientes. Esto, añadió, es algo que hay que construir y que va a tardar porque la Universidad no tiene esa estructura, pero que hay otras instituciones de educación superior donde esto sí existe, como la ENAH, así que sí es posible.

Presentación del Dr. Pedro Serrano, Letras Modernas.

A las 11:22 comenzó a hablar el Dr. Serrano. Su voz está mejor preparada para hablar en público, lo cual es de esperarse en un poeta de trayectoria.

Empezó criticando la noción de crear “cubículos”, ya que históricamente ha habido nombres mucho más agradables para tales espacios. También criticó la naturaleza cíclica pero inconstante de este tipo de espacios y lamentó que no hubiera más gente del área de Letras presente.

Reiteró lo lamentable de que no asistieran el resto de los candidatos y añadió “independientemente del mecanismo, deben de acostumbrarse a dialogar con los miembros de la comunidad.”

Siguió: “con el agravio no vamos a construir nada, necesitamos entusiasmo”, agregó que “si no lo hacemos entre todos, no vamos a salir del hoyo.”

“Pero si no lo logramos,” dijo, “no será una catástrofe.” Dijo que todos desde nuestro espacio podemos sacar adelante a la Facultad y que, de hecho, probablemente eso es lo que la había mantenido a flote durante un buen rato ya.

Añadió que tras la Huelga del ‘99, él notó que los alumnos de su clase se mostraban muy desanimados, así que los puso a leer El astillero, de Juan Carlos Onetti. Nos lo recomendó, ya que le parece relevante a la situación actual.

Entonces dijo que esto (el entusiasmo, el trabajo aislado y las buenas lecturas) no son suficiente.

Propuso: volver a reunirnos con la comunidad, pero tendiendo puentes con otras instancias académicas porque “no lo vamos a lograr solos.”

Inmediatamente pasó al tema del Auditorio: dijo que es un “síntoma”: “el Auditorio Justo Sierra – Che Guevara está secuestrado.” Dijo que squatters “es que hacen caca” (squatter es la palabra inglesa para okupa) y que es una práctica política en la que se toma un espacio privado y se hace público, pero que aquí lo que sucedió es que se tomó un espacio público y se hizo privado.

Agregó que la “falta de atención” oficial al problema del Auditorio puede entenderse “por metonimia o extensión” como la actitud de Rectoría hacia la Universidad en general.

Dijo que hay que reactivar la comunidad aquí y en toda la UNAM y terminar con la parcelación en “ghettos” del hacer y del saber, “romper fronteras.” Señaló que no había otra Facultad tan bien posicionada como la FFyL para lograrlo por nuestra diversidad, pero que para eso necesitamos adoptar un enfoque plenamente interdisciplinario.

Recuperó la necesidad de una difusión cultural “desde aquí.”

Entonces pasó a destacar la necesidad de recuperar los espacios públicos y la “libre circulación” en la Facultad. Para esto había que fomentar esa comunidad que “genera consciencia” y desplazar “eso que nos invade” y no nos deja circular.

Llamó a reactivar y vincular los Colegios, “entiendo que esto es la coordinación de autonomías.” También a fomentar la interacción de distintas instancias académicas.

Asimismo, dijo que era importante vincularnos con instancias afines a la UNAM, para atender la cuestión de género “en lo nacional” y la problemática del medio ambiente “en lo internacional.”

Finalmente, citó como uno de sus objetivos el restablecimiento del papel central de las Humanidades en el discurso de la UNAM.

Preguntas y comentarios al Dr. Serrano.

Esta parte comenzó a las 11:34.

Claudia, antes estudiante de Filosofía, ahora de Literatura Dramática y Teatro: dijo que hay división dentro del Colegio de Teatro por el tema del Auditorio, pues lo usan para sus prácticas, pero que solo usan la mitad, que es el escenario. Mientras practican les llega el olor de los baños del lado okupado, así como humo de incendios o de marihuana.

También citó el problema de la seguridad: muchas veces salen a las 9 PM y pasan por lo que ellos mismos llaman “el pasillo del terror”, un pasaje oscuro y estrecho en el que han pedido que se instale cámaras o vigilancia, “han pasado cosas… que van desde lo más básico… que alguien se meta y robe las cosas de los chicos mientras están en clase.”

Habló de cómo su Colegio cuenta con un salón de danza pequeño (“la mitad de este”) para grupos que pueden ser hasta de 30 personas, por lo que algunos profesores sacan a sus alumnos  a correr a Las Islas (gran zona verde dentro de Ciudad Universitaria), lo cual es gravísimo porque si se desmayan el seguro de la Universidad no lo cubre, ya que no sucedió dentro de las instalaciones.

Sobre ese punto, dijo que los del Colegio de Teatro necesitan una unidad médica, “aunque sea pequeña”, porque hacen ejercicio físico extenuante y muchas veces no se pueden dar el lujo de esperar a que llegue la ambulancia por un estudiante herido.

Terminó con una serie de preguntas acerca del edificio que se está construyendo al lado del Anexo, pues se ha manejado de manera completamente misteriosa y abundan los rumores: ¿es Biblioteca? ¿Cuándo se abre? Dicen que se abrirá hasta la siguiente administración y que, en caso de ser Biblioteca, solo será un repositorio para investigadores al que los estudiantes no tendrán acceso.

Carlos, estudiante de Pedagogía: Primero dijo que era miembro del Consejo Técnico, aunque no estaba seguro si era relevante. criticó el hecho de que el Dr. Serrano no usara términos legales ni administrativos durante su exposición. “Sí es importante el rollo utópico, pero tristemente es un cargo administrativo, un cargo legal” para el que “hace falta mucha preparación jurídica.”

Cario, estudiante de Estudios Latinoamericanos: también mencionó que estuvo en el Consejo Técnico, agregó que es un lugar común decir que la Facultad se rige “por usos y costumbres”, con todo lo bueno y lo malo que esto conlleva. Añadió que, según él entendía, había dos tendencias dentro de la administración: una “legalista”, que se aferra siempre a la normatividad y se rehúsa a llevar a cabo cualquier cosa hasta contar con una reglamentación exhaustiva que tome en cuenta todos los posibles conflictos que puedan surgir, lo cual es probablemente por lo que no se le ha dado grado de Colegio a Desarrollo y Gestión; por otro lado, hay una facción que es partidaria de ir armando la ley sobre la marcha.

Ante esto, añadió, se presentan dos alternativas: o bien reforzar las instancias que ya existen, como los cuerpos colegiados “que funcionan de manera antidemocrática” pero que tienen “potencial democrático”, o crear otras instancias, lo cual implica reconocer que las actuales no sirven.

Luego habló del problema de que en el Consejo Técnico no hay representación de los Colegios de Letras, Geografía, Filosofía, Historia (esto porque no se presentaron candidatos a las elecciones) y, por supuesto, la carrera sin Colegio de Desarrollo y Gestión Interculturales. Dijo que fue un movimiento estudiantil de los años 70 el que logró que el Consejo Técnico fuera pleno, pero ahora hemos perdido esa representatividad mientras que en otras Facultades hay 2 representantes por Colegio. Preguntó si los candidatos estaban dispuestos a ampliar el Consejo Técnico (esto no solo por Desarrollo y Gestión, también todas las carreras de Letras están, o estarían, representadas por un solo equipo) y a organizar una elección extraordinaria para corregir esta falta de representantes.

Agregó que le parece profundamente antihumanista aceptar lo que existe como inamovible, por lo que le corresponde a la Dirección “impugnar” los aspectos del reglamento general de la UNAM con los que no concuerde la comunidad.

Entonces dijo que otro tema que no se mencionó fueron las actividades extracurriculares: no se puede hacer deportes ni actividades culturales, “los humanistas no estamos nomás con un café y un libro, también hacemos deporte… bueno, yo no, pero otros lo hacen.” Señaló que por la falta de actividades aquí tenemos que recurrir a otros espacios.

Finalmente pidió que la Dirección haga una relación de este evento. 😦

Brenda, estudiante de Pedagogía: también está en el Consejo Técnico. Dijo que en una reunión les dijeron que la Facultad está en una crisis política y les pidieron que los estudiantes participaran más. Lamentó que hubiera muchos Colegios sin Comité Académico ni representación en el Consejo Técnico. Insistió en la necesidad de convocar a otra elección porque no hay representatividad actualmente y los pocos consejeros que hay terminan encargados de atender los asuntos de los Colegios sin representantes.

Añadió que el Consejo Técnico en sí es muy hermético y que toman decisiones desde lo normativo sin tomar en cuenta cómo estas afectarán a la comunidad.

Propuso que estas discusiones se hagan llegar a las coordinaciones y consejos académicos de los distintos Colegios.

Jocelyn, estudiante de Filosofía: dijo que es “increíble” que digan que el Auditorio se está cayendo cuando la misma Universidad es la que lo desmanteló cuando entró mientras sesionaba un CGH y se llevó a muchos miembros presos (6 de febrero de 2000).

Dijo que ninguno de los dos candidatos mencionó a los trabajadores, aun cuando uno de ellos se los pidió explícitamente. Recalcó que Villegas ha sido hostil para con todos los trabajadores, no solo los de la Biblioteca.

También mencionó que ninguno de los dos habló del acoso, asunto en el que se podría incluir a la comunidad o formar espacios para estudios sobre la violencia de género, los cuales actualmente están bajo control de una cúpula que está en el PUEG.

Preguntó acerca de las copias y el comedor que Villegas concesionó a empresas privadas, cuestionó por qué los estudiantes tenemos que pagar tanto.

Sacó a flote el tema del asesinato de Carlos Sinhué. Denunció que la Dirección sabía que era un perseguido político y aun así se negó a hacer nada, ni siquiera se pronunció cuando lo mataron.

Finalmente, mencionó el tema de la cámara que se encontró escondida en una ventana que daba a una asamblea durante el momento más álgido del movimiento en solidaridad con Ayotzinapa (en esa cámara, además de varias asambleas, se encontraron grabaciones de distintas reuniones de estudiantes con profesores y de estudiantes organizándose). Preguntó qué relación habrá con el movimiento estudiantil, porque con Villegas fue fatal.

Monse, estudiante de Estudios Latinoamericanos: también es del Consejo Técnico, habló de cómo los Consejeros profesores ningunean a los estudiantes. Dijo que se habla mucho de lo que hay que hacer, pero nadie habla del cómo, “falta memoria.” Calificó de “error” esa actitud por parte de los profesores, solo porque los alumnos no sepan a la perfección el reglamento. Mencionó que en su experiencia no ha habido transparencia ni se firman las actas que deben firmarse al final de cada sesión, de las que ya van 3 en el semestre (2, técnicamente, una dividida a lo largo de dos).

Sobre el tema de género, acusó que los representantes estudiantiles no han ido a firmar lo necesario para darle seguimiento a las denuncias que se han recibido. Entre los que no han cumplido, mencionó a Cario.

Acabó con el dato de que ella sabe de 6 candidatos, pero que a la reunión solo se presentaron dos, se ve “que no están interesados” en hablar con la comunidad.

Pietro, académico: dijo que quería proponer otro ángulo para la discusión: ¿qué cultura van a reproducir?

Agregó que durante este ejercicio oyó “dos imágenes importantes”: la necesidad de mayor igualación y que lo que se construya sea por todos y para todos. Dijo que hay espacios políticos que no sirven y que hay diferencias epistémicas importantes en la aproximación: de nada sirve prometer hacer lo “bueno” si es según una cultura “que considero nefasta, de encierro.”

Declaró que la cultura hegemónica no va a regalar una cultura de igualdad.

También que este ejercicio no servirá de nada si se queda en un mero foro.

Mencionó también a los estudiantes desparecidos de la Facultad, de los que no se puede decir que sea un asunto nada más de la familia si se pasaban aquí la mitad del día.

Finalmente, denunció el hecho de que la sala de maestros cuente con un sistema de seguridad en el que, para ingresar, tenga uno que escanear su huella digital. Lo calificó de “fotografía de la cultura en el mundo”, dijo que es “lo opuesto a la igualación y el para todos” y que se necesita espacios, pero no con encierro y vigilancia, sino con respeto y democracia.

Blanca Estela Treviño, académica: dijo que “esto no se va a dar de un día para otro”, llamó a que la nueva dirección no divida a la administración y la Facultad y que atienda a las demandas de la misma.

Añadió que esta Facultad es diversa política e ideológicamente, por lo que debemos de ser tolerantes y democráticos, agregó que “hay que ser autocríticos porque no participamos.” Dijo que “tenemos espacios donde podemos contender libremente” y “¿cómo vamos a lograrlo [lo que nos proponemos] si no contendemos?”

Llamó a respetar las diferencias con unidad, a que los alumnos no vean a los académicos como enemigos y a no ahondar las diferencias. Dijo “hemos sido lesionados”, por lo que es momento que nos unamos. “Llamo a ser tolerantes y ejercer la democracia.”

Cuando terminó de hablar eran las 12:06. La moderadora anunció que se estaban preparando las urnas para la elección simbólica. Alrededor de esa hora se empezó a vaciar el recinto.

Cristina Gómez, académica: dijo que le causaba “muchísimo gusto que haya muchos estudiantes en esta reunión”, porque “en años anteriores no había tantos estudiantes.” Sobre los otros candidatos dijo “que no vengan refleja que estamos mal”, “como Fefer, que nos usó. Que quiera pasar del Consejo Universitario a Director es un insulto”, su ausencia muestra que “no tenemos la cultura del debate en esta Facultad” y que la idea de presentarse ante la comunidad, simplemente, los asustó.

Declaró que la sucesión mostraba la antidemocracia que existe en la Universidad: “Si Fefer quiere ser Director, no me sorprende que Gloria Villegas gobernara como lo hizo por tantos años, sin que nadie la increpara o le pusiera un alto, salvo honrosas excepciones.”

Añadió que “cada día la formación de nuestros estudiantes está peor.” Esto por culpa de coordinadores improvisados que ponen profesores que dan clases según sus propios intereses y no según el plan de estudios.

Volteó a ver a Cario para decir que ella estuvo en el movimiento que logró la paridad, que nos fue arrebatada. Agregó; “no fue Gloria.” Hubo risas, pero persistió: “No le echemos la culpa de todo a Gloria… digo, yo encantada,” más risas, “porque me parece algo horrible.”

Lo siguiente que dijo causó mucho revuelo: “no tendremos la menor injerencia.” Dijo que en esta Facultad no hay memoria histórica. Señaló que hace varios años “Gloria Villegas ganó la elección [simbólica, como ahora] sin presentarse a debate.” Habló entonces de cómo en 1971 impusieron un Director en Economía, “hicimos un autogobierno” con base en un movimiento estudiantil. “Fuimos con el Rector, Pablo González Casanova, y su Junta de Gobierno y les dijimos: ‘este es nuestro Director, y háganle como quieran.’ Y nos lo reconoció.” Esto también pasó en Arquitectura, pero nunca ha sabido que se hiciera en otras Facultades.

Dijo que será electo no el mejor o el más calificado, sino el que les conviene a los grupos de Poder.

Señaló que la única manera de lograr tener injerencia real es que nos organicemos, “¡pero no en el Consejo Técnico! Nunca van a ganar ahí, porque los consejeros profesores siempre van a ser incondicionales del Director en turno.” Solo en la organización podemos lograr algo. Si no nos organizamos para discutir y llevar adelante lo que la comunidad quiere, no vamos a lograr nada, quede quien quede.”

Al final volvió a soltar una bomba: “yo estoy en contra de esto porque le estamos haciendo el juego a Rectoría.”

Moderadora: intervino para señalar que este evento no se llevó a cabo por órdenes de Rectoría y que saben que no es vinculatorio, pero damos pasos “poco a poco.”

Lupita, académica: dijo que nos faltaba reunirnos como comunidad (sus tres partes: trabajadores, académicos y estudiantes).

Propuso otra reunión en la que se invite a los que no vinieron. Consideró importante hacerla acerca de todo lo que se ha dicho.

Asimismo, dijo que sería bueno que esto se volviera una práctica constante. El Salón, para entonces, no tenía ni la mitad de sus ocupantes de hacía media hora.

Un profesor que no se identificó: el Consejo Técnico decidió no colaborar en la reunión.

Mayra, académica: comentó que la terna “es elegida por Rectoría y el Director por el Rector… digo, la Junta de Gobierno.”

Criticó que la convocatoria solo se haya extendido a profesores, aunque agradeció a los estudiantes que asistieron, aunque fuera acarreados por profesores en sus horarios de clases. Esto causó murmuros. Dijo que el Salón ni se llenó, aunque yo lo vi bien lleno hacía no tanto.

Preguntó quiénes son los demás aspirantes, “si aquí solo hay dos, ¡ni llegamos a terna!” Risas.

Respuestas del Dr. Serrano.

A las 12:27 iba a dar, al fin, sus respuestas el segundo candidato, pero la moderadora avisó que le acababa de llegar un comunicado de Jorge Linares, otro de los aspirantes. A pesar de que la Dra. Gómez pidió que se leyera eso primero, la moderadora insistió en que primero hablara el Dr. Serrano.

Antes de eso intervino otro académico que no dio su nombre para decir que falta formación de docentes.

El Dr. Serrano fue breve en sus respuestas: dijo que el Director solo podrá actuar según la ley interna de la UNAM, que no tuvo tiempo de preparar un programa más completo y que este ejercicio sirve para la construcción horizontal de un lugar común, “por eso estoy aquí hoy presentando mi… ¿candidatura, se dice? Candidatura.”

En su comunicado, el aspirante Linares dijo que prefería esperar a la próxima semana para sostener un encuentro entre la comunidad y los candidatos a la Dirección. Cabe mencionar que para entonces ya estará formada la terna y que Linares parece ser el candidato preferido de la actual administración.

Se dieron los nombres de otros aspirantes que no estuvieron presentes en el evento, pero como no asistieron no quedarán en el registro. 😀

A las 12:34 pasaron a votar los asistentes que así lo desearon. Se deshacen las filas, la audiencia se vuelve muchedumbre. Yo salí junto a la Dra. Gómez, le quería preguntar algo.

Epílogo: ¿Qué te pareció?

  1. Doctora Cristina Gómez.

La postura de Linares, me dijo, es para qué presentarse con estos, mejor me espero hasta la próxima semana que ya esté en la Terna. “Por eso insistía en que se leyera su comunicado antes.”

“Claro,” respondí, “a lo mejor decía algo.”

Me miró con expresión divertida. “No creo que Serrano dijera nada.”

Dijo que “tienen que convencer a gente a que le entre” porque casi nadie lo hace porque todos saben que no es democrático, pero, aun así, no sirve sin apoyo. “Esto es legitimar.” Ella, personalmente, habría suspendido la elección, pues “no hay condiciones.”

“Si Guerrero y Fefer creen que pueden ganar, es un insulto,” sentenció, “los convencen para engordar.”

“¡Para hacer el caldo gordo!” exclamó otra profesora que pasó por ahí. Se saludaron y conversaron unos segundos, cuando terminaron me explicó: “tienen que ser al menos 5 aspirantes el viernes. Si no, no se puede seleccionar la terna.”

  1. Hebzoariba Hernández.

Volví a entrar al Salón de actos. Algunos estudiantes estaban reunidos, discutiendo qué hacer. Parecía que la opción de redactar una carta estaba ganando. Varios daban sus firmas. Mi amiga Heb firmaba mientras decía “creo que esto no va a funcionar…”

“Creo que (es una impresión poco metodológica)… creo que es imposible hablar desde el cuidado,” así inició, la poco metodológica. “Me molesta que las participaciones de los estudiantes sean participaciones… vaya, identifico su rabia, la comparto… pero siento que en su mayoría son desde el reclamo, un reclamo que solo exige al tiempo que olvida su capacidad de acción. Me molesta eso”

“Y que la escucha de los profesores sea jerarquizante: vi que se reían. Esa relación de escucha, esa mofa, parte de la no vulnerabilidad.”

“Es una lástima que nadie tenga tiempo para organizarse ni hacer nada, que le tengamos miedo a juntarnos, formar comisiones… Aquí tendría sentido un paro activo, durante la semana de auscultación.”

“Lo que más me molesta es la falta de humanidad para hablar y escuchar. Como decía Pietro, es una foto. Con el paro podríamos juntarnos para hablar y reunirnos.”

“Lo central debería ser discutir cómo son elegidos. Esto da pie a las demás demandas, pero lo urgente es discutir el proceso de cómo son elegidos.”

3. Roxana

Ya después solo quedaban unas cuantas académicas cuidando las urnas frente a una pequeña fila, algunos grupos de jóvenes en el Salón y los pasillos donde la Dra. Gómez discutía con un profesor. En el pasillo encontré a Priscila, que traía la hoja de firmas para la carta, se la pedí y firmé. En eso pasó Roxana, le pedí una declaración. “¿De amor?” Nos reímos. “No, una declaración oficial a la prensa,” seré mamón. “¿Oficial? Bueno.”

“El ejercicio es interesante, está bien, pero en el fondo el proceso es antidemocrático, como se le quiera ver. Lo preocupante es que el argumento fuerte de ambas partes es el Auditorio, se ve que Rectoría va por los espacios estudiantiles.”

……….

Al salir, Cario me invitó a una reunión improvisada para discutir lo de la carta. Me quedé unos segundos, pero preferí volver a ver si podía subir esto antes de que acabe el día. Como estuve toda la tarde en esto, creo que fue una decisión acertada.

O quizá no, no es tan tarde.

Debí haberme llevado mi compu.

Tan pronto sepa el link para firmar la carta y los resultados de la elección simbólica, los incluiré aquí.

Que también conste que las luces del Salón de Actos se apagaron y prendieron exactamente 5veces, exactamente a las 10:25, 10:34 (solo la luz trasera), 11:24, 11:56 y 12:02. En parte siento que ese dato es tan útil como todo lo que he escrito.

Alejandro Manzano,

Ciudad de México, 9 de febrero de 2017.

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